- La curiosidad mató al gato...
- ¿Y que hizo luego de matarlo?
- Bueno, empezó a matar al resto de los animales...
- ¿Sí? Cuéntame.
- Mató al gato y después comenzó a matar al resto de los animales. Primero la disgustada jirafa, luego atacó a la pecaminosa serpiente, al leal perro y prosiguió con los demás seres y cosas del entorno; lo destruyó todo...
- ¿Todo? ¿Estás seguro? Relátame lo ocurrido.
- No del todo seguro. Después del perro, cometió homicidio contra el licántropo, dio muerte colectiva a las ninfas de la inspiración, atentó y tuvo éxito contra el guerrero y contra el glorioso, aniquiló a los seres hechos de sombras e hizo igual con los magos que ansiaban saber cada vez más. Ya cuando no le quedaba ser alguno para quitarle la vida comenzó a destruir los edificios y viviendas, arrasar con los parques, puentes y plazas, a despedazar cada obra de arte que se exponía en aquel lugar fuera de la realidad que todos conocen y a derribar todas las paredes del gran laberinto que protegían esa área. Pensaba continuar con su juego, pretendía destruir el espacio completo...
- ¿Lo logró? ¡Ay! Disculpa la interrupción...
- Descuida... No, no lo logró; cuando pretendía extenderse y acabar con lo que restaba en aquel desmoronado espacio un extraño impulso la hizo salir, la materializó y traspasó de esa dimensión a la realidad, aunque no del todo; algo quedó dentro, algo pequeño que acosa al nuevo gato del mundo reconstruido por la fortaleza del pensar.
- ¿Por qué sigue ahí? ¿No bastó con la expulsión?
- Es evidente que no fue suficiente. En efecto se realizó la expulsión, pero no hubo respuesta, no hubo un receptor que acabara con ella, solamente salió del lugar y se debilitó... volvió dentro (corrijo lo anterior, no quedó algo dentro, algo volvió dentro) y, como ya dije, comenzó de nuevo...
- ¡Diablos! Esperemos que acaben con ella de una buena vez.
- Espero...
miércoles, 17 de octubre de 2007
martes, 9 de octubre de 2007
¡ARG! ¡¡Me es molesto, incómodo, frustrante no poder escribir algo cuando quiero sacar lo que tengo dentro!!
Hace un rato mentalicé algo respecto a ese título, pero ahora que lo quiero escribir no está; se me 'fué' porque estaba leyendo (agregar aquí un punto en contra al colegio).
Era algo sobre la falcedad y sobre planear sucesos de antemano, sobre desear algo que finalmente no ocurre.
También era algo típico de mis textos (Sí, Mercurio), con un toque de enojo y otro tanto de tristeza, de humillación, de ridiculización.
Sigo molesto... se me quitaron todas las lindas ganas de escribir que tenía ¡Me apesta no poder desarrollar bien una idea cuando quiero!
'Y es entonces cuando el mal-nombrado pide estar en los brazos del ministro divino...'
¡¡¡AAAAH!!!
lunes, 8 de octubre de 2007
¡Jo! Te dedico una entrada ^^
Empecemos por el comentario que me dejaste. El silencio, tienes razón, recuerda la soledad y sirve para pensar, pero hay veces en las que no es necesario, ocasiones en las que se torna molesto.
Mira, si te alargas en los comentarios es mejor ^^... me gusta leer cuando la gente se deja llevar por los sentimientos y puedo entender lo que dicen, por mal que esté redactado. Y si no es un comentario no importa, porque es lo que quieres decir, es lo que quieres 'confesar'.
"(...)Y el saber que siete el otro con solo mirarlo a los ojos, con solo saludarlo, con solo sentirlo,...no muchos son capaces de hacer eso..otros se dan cuenta y quieren dejarlo pasar....tu sabes cuando conozco a alguien miro sus ojos quiero conocer su alma, quiero entender lo que dice sin palabras.....el silencio es bueno en ocasiones es más como una vez escuche es el ruido más fuerte...."
Me gustó mucho eso ¡lo creo tan cierto! Mirar a los ojos, saludar y sentir; cualidades que me encantan, junto con ver el alma. El ruido más fuerte es aquél que se ve, la dejaré como pensamiento de tu 'confesión'.
Ahora me voy al fotolog. Gracias, por los 'halagos' y por ser tu. Cuando le dije al psicólogo del colegio que me avisara lo del 'taller' no pensaba que lo iba a pasar tan bien, sólo iba dispuesto a hacer lo que me pidieran, pero me alegro de ese 'sí, claro' porque gracias a él pude conocerte (y conocerlas, pero esta entrada es para ti ^^... ojalá no se sientan las chiquillas D:) y pasar buenos momentos, distraerme (distraernos).
De nada y gracias por los momentos de alegría, amistad y confianza; sobre todo confianza. Ese día, supongo, todos supieron que algo me pasó, pero sólo tú lo viste... eso como que me gatilló, en parte, escribir-te aquí... y yo también conozco personas como las que dices tú, que con sonreír o sólo estar distraen del estrés y alegran mucho...
Creo que no tengo nada más que decir, sólo que aquí tienes un amigo cuasi-incondicional ^^
Saludos y abrazos para ti... y para las chiquillas también, claro (parece que me anduve emocionando un poco)
martes, 2 de octubre de 2007
Y miras mis letras y mis gestos, oyes lo que digo y preguntas lo que callo, me pides te explique lo que pienso y siento; cosa que cumplo a mi modo, aunque este te deje insatisfecho porque sólo llegas hasta ahí, a la cáscara de «mon coeur».
Según dijiste, explico no dando la explicación y dejando la duda casi como estaba al inicio, pero no es así. Explico dando las bases para que deduzcas la respuesta, para que saques tus conclusiones y así, cuando te pregunte si se entendió, me digas lo que crees me ocurre y podamos hablar lo relevante sin decirlo.
Claro que esto necesita un esfuerzo tuyo de alguna manera, sobre todo un esfuerzo en entender. Me gustaría que sin preguntar los detalles pudieras comprender la sencillez de «mon monde».
También sería "bueno" que en lugar de evadir o guardar silencio a mis preguntas me dijeras, me contaras lo que en tí acontece, lo que te aflige o simplemente lo que piensas. La curiosidad mató al gato, me alegro de no ser uno.
Si nos limitáramos a hablar omitiendo cosas ridículas o poco relevantes habrían grandes, enormes momentos de silencio.
Impotencia para cautivar tu atención...
lunes, 1 de octubre de 2007
Siento impotencia para indagar en el interior de la persona que me interesa.
Siento impotencia para conversar fluídamente con dicho ser.
Siento impotencia para decir algún pensamiento que el nombrado sujeto no considere trivial.
Siento impotencia para cautivar a aquel ente.
¡Quién sabe cuánto me gustaría poder hacer alguna de las cosas que creo no ser capaz!
Tal vez lo que siento es falso; puede ser que, en realidad, me auto-provoco esto al no esforzarme en quebrar lo que pasa por mi mente con algo relevante.
Sea lo que fuere, la 'culpa' de lo que me pasa es mutua: Propia por lo que hago, anexa por lo que dice. Pese a esto es más interna que otra cosa, porque podría simplemente ignorar sus comentarios y seguir siendo como he sido; pero me dejo formar a voluntad y humillar sin pena...
... dicen que es la forma más lenta y dolorosa de suicidarse...
domingo, 23 de septiembre de 2007
"Entonces Ricu se desenvolvió de la cortina que le cubría la cara y le miró a los ojos, Mercurio no atino a más que preguntarle que le ocurría, a lo que Ricu sólo respondió un sencillo y mentiroso ‘nada’; entonces tomó las hojas que Mercurio leía y las dejó sobre la mesa, este último ser, atontado, no alcanzó a reaccionar ni decir palabra cuando la boca del otro ente estaba posada sobre sus labios.
Fue un beso cálido, nervioso, rápido; Ricu sabía muy bien que Mercurio no lo esperaba y que era algo, en parte, nuevo para dicha persona. Mercurio por su parte perdió el sentido, el tener la suavidad de los labios de Ricu posada sobre los suyos le había sumido en sus pensamientos y recuerdos para poder comprender que era lo que en ese momento acontecía.
Ambos fueron transportados a un mundo aparte, alejado de la realidad, donde todo lo que existía eran ellos, dos seres sin sentido en dos sillas sin sentimiento situados en dos mundos irreales y unidos por sólo dos segundos, sólo dos ya que podían ser descubiertos al instante por cualquier persona (o por la masa que disponía a entrar). Ricu por su parte había caído en embobamiento y siguiendo sus instintos y anhelos guardados por tanto tiempo, Mercurio, en cambio, estaba navegando en un tumulto de pensamientos y sinrazones provocados por el hecho inesperado.
Por fin se separaron, luego dos segundos que parecieron veinte. Ricu apoyó su cabeza sobre sus brazos cruzados en la mesa y guardó silencio los siguientes 45 minutos, pese a que la gente que había entrado en la habitación (antes despoblada) le preguntaba que le ocurría o simplemente le contaba sucesos recientes. Mercurio, por su parte, tomó nuevamente sus hojas y siguió leyendo como si nada hubiera ocurrido. Cuarenta y cinco minutos de silencio…"
sábado, 22 de septiembre de 2007
Dispensar a alguien por ser como es sería decir que no le quieres, y pedir perdón por ser uno es demostrar que no se quiere y que no merece el cariño de otra persona.
Dejarte llevar por las emociones y/o ideales de otro sería matarte lentamente, dañar sin pensarlo ni que la otra persona lo sienta, y tratar de que otra persona te siga sería algo muy similar, pero consciente.
Disculparse por lo que no se ha hecho sería disculparse por algo inexistente y, por ende, sólo perder el tiempo en rebajarse, matarse y hacer que la otra persona se incomode o disguste, y pedir perdón por lo que has hecho es también rebajarse, porque te arrepientes de tus decisiones, de ti.
Pero he ahí donde está el punto de la 'i', en lo subjetivo de la lástima, del perdón o de la disculpa. Discúlpate sobre los daños físicos, dispensa una falta pequeña, siente lástima por el desvalido, el desamparado o el inocente y perdona de corazón a alguien que de verdad esté arrepentido por el daño físico o psicológico que te haya provocado, aunque tu no sientas que lo haya hecho. ¿Pero qué ocurre cuando no se da alguno de los casos? Sólo sé misericordioso y dispensa sin saber el hecho que estás perdonando.
Es agradable, en algunos casos, dejarse llevar por otro; aún cuando no se está seguro que no habrá un daño posterior a ello (no directamente).
Has de cada momento especial, de esos momentos mágicos, prohibidos y tentadores, una mariposa que pone mucho esfuerzo y tiempo en embellecerse y cambiar su forma arrastrada y tosca en un ser hermoso, único y de corta existencia. Déjate ver como una mariposa fácil de poseer, pero no dejes de lado tu sensualidad, tu candidez. Aparenta ser violable, dañable; pero no pierdas tu esencia preocupada, alterada y fuerte.
Pero sobre todo no dejes que los demás te vean y calcula los momentos, pero no mucho, o se pierde la 'magia'; se el 'sujeto extremo' que en cualquier momento puede ser descubierto, pero hace todo el instante justo antes que pueda ocurrir eso, así es más entretenido ¿no te parece?...
Y volví al estilo de antes, creo que es porque 'me falta inspiración', no lo digo porque tenga de donde sacarla, sino porque me está costando darle curso a mis ideas y sentimientos. Y yo que pensaba sacar tres textos en lugar de unos solo, en fin, 'es lo que hay'.